Carta del obispo

Somos una gran familia contigo

† Eusebio Hernández Sola, OAR

«Somos una gran familia contigo». La parroquia es una comunidad de comunidades, formada por hombres y mujeres. Es una comunidad de discípulos misioneros, de cristianos comprometidos, que tienen a Jesucristo como a su único Señor, que están decididos a proclamar esto explícitamente con sus vidas, saliendo a los caminos a decirlo con palabras y obras.

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El domingo 13 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, con el lema «Somos una gran familia contigo». La parroquia es una comunidad de comunidades, formada por hombres y mujeres. Es una comunidad de discípulos misioneros, de cristianos comprometidos, que tienen a Jesucristo como a su único Señor, que están decididos a proclamar esto explícitamente con sus vidas, saliendo a los caminos a decirlo con palabras y obras.

Todos somos hijos de Dios y hermanos entre todos los hombres, creados a su imagen y semejanza. Todos con su gracia somos en la Iglesia una gran familia, en la que todos los hombres se sienten acogidos, amados, perdonados y alentados a vivir según el Evangelio. Los cristianos debemos sentir la Iglesia como casa de misericordia.

En la parroquia los cristianos vivimos de la eucaristía, escuchamos su Palabra, celebramos la fe, adoramos al Señor, anunciamos a Jesucristo y, con hechos concretos, hacemos visible la caridad por y para dar a conocer a quien es Camino, Verdad y Vida, Jesucristo.

La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios; está llamada a ser el rostro visible de la misericordia de Dios.

La labor social y asistencial de las Iglesias diocesanas que atienden a los más desprotegidos facilita el conocimiento del verdadero rostro de la Iglesia, ayudando a los más necesitados de nuestra sociedad.

Para poder llevar a cabo esta misión la Iglesia de Tarazona necesita medios económicos: para retribuir a los sacerdotes, mantener el seminario y los servicios pastorales, ejercer la diaconía de la caridad, ayudar a las misiones, cuidar su patrimonio artístico y cultural, tan cuantioso como bello. Sí, tantas necesidades que cada día surgen a nuestro alrededor que forman parte de nuestra vida eclesial.

Que el Día de la Iglesia Diocesana contribuya a robustecer nuestra conciencia de familia, a amar con sentimientos de gratitud nuestras raíces religiosas y a crecer en actitudes de colaboración con nuestra Iglesia.

Por eso propongo, os invito a todos, con motivo de esta Jornada, a dar gracias a Dios por la Iglesia, a sentiros en ella como en vuestra familia y a colaborar, con vuestro trabajo apostólico y con vuestra ayuda material, a su misión y a su sostenimiento económico.

Gracias a todos por vuestra entrega, disponibilidad y generosidad.

Para todos un cordial saludo fraterno y mi bendición.