Somos una gran familia contigo
† Celso Morga Iruzubieta

Celebrar esta Jornada es una forma preciosa de agradecer a Dios la cercanía de su presencia y la delicadeza de poner a vuestro alcance cuanto Él ha hecho por nuestra salvación.

Mis queridos hermanos y hermanas, fieles cristianos de la archidiócesis de Mérida-Badajoz: me alegra dirigirme a vosotros con motivo de la jornada del Día de la Iglesia Diocesana que es para todos nosotros una llamada a tener en cuenta la comunidad concreta que da sentido a nuestra existencia como cristianos.

Es una jornada verdaderamente entrañable: en el seno de la parroquia, que acerca a vosotros la acción única de la Iglesia particular y universal, habéis nacido a la fe al recibir el bautismo, habéis comenzado a conocer a Dios participando en la catequesis desde vuestra infancia y habéis sido fortalecidos con la gracia divina mediante los sacramentos.

Celebrar esta Jornada es una forma preciosa de agradecer a Dios la cercanía de su presencia y la delicadeza de poner a vuestro alcance cuanto Él ha hecho por nuestra salvación.

Celebrar esta Jornada constituye una ocasión para tomar conciencia de la vital importancia que tiene la comunidad cristiana para avanzar en el camino que nos traza Jesucristo, y para recibir puntualmente el cuidado que tanto necesitamos como peregrinos por la senda de esta vida.

Celebrar esta Jornada es una magní ca ocasión para caer en la cuenta, como a rma el lema de este año, de que «Somos una gran familia contigo», y que debemos pensar cuál es nuestro lugar y nuestra responsabilidad en ella.

Celebrar esta Jornada nos ofrece la oportunidad de rea rmar en nosotros la convicción de que nuestra familia trasciende, gracias a Dios, los límites de nuestro pueblo y, a través de la Iglesia particular, nos vincula a la Iglesia universal, una, santa, católica y apostólica.

Con estas breves reflexiones quiero invitaros a que preparéis con ilusión y con verdadero cariño el Día de la Iglesia Diocesana. Procurad que a nadie cercano a vosotros le pase desapercibida esta esta. Esa es una buena forma de celebrar la esta de nuestra Iglesia particular que es una auténtica familia.

Que todos los cristianos de la archidiócesis de Mérida-Badajoz hagamos un esfuerzo especial para que nuestra ayuda material sea sustanciosa y los organismos diocesanos puedan prestar con dignidad los servicios que las parroquias y comunidades cristianas necesitan.

Recibid mi saludo cordial y mi bendición pastoral.

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