Somos una gran familia contigo
† Celso Morga Iruzubieta

Compartir la fe, celebrarla juntos, vivirla y difundirla se completa con vuestro esfuerzo por sostener económicamente esta Iglesia que peregrina en Mérida-Badajoz.

Mis queridos hermanos y hermanas, eles cristianos de la archidiócesis de Mérida-Badajoz, el Día de la Iglesia Diocesana vuelve a ser una oportunidad para dirigirme a vosotros y hacer alguna re exión en torno a esta comunidad en la que vivimos nuestra fe en comunión con la Iglesia universal.

En la Iglesia diocesana, como en nuestra familia o en nuestra casa, cada uno tenemos nuestro sitio, una responsabilidad que ejercemos en nuestra parroquia o en el propio ámbito diocesano. Ahí están los más de 2.000 catequistas, centenares de voluntarios en distintos ámbitos, desde la pastoral de la salud hasta las Cáritas. A todo ello le dais forma los laicos que os tomáis en serio vuestra fe, de la que deriva una forma de estar en la vida, de situarse en ella y de vivirla, en sintonía con los valores evangélicos.

Vuestro compromiso se refuerza en los sacramentos, en la celebración comunitaria de la fe, que se proyecta en la acción evangelizadora que hacéis en nombre de la Iglesia. En esta línea os invito a echar un vistazo al Plan Pastoral Diocesano que estrenamos el curso pasado y que nos da pistas de por dónde vamos y por dónde debemos ir.

Compartir la fe, celebrarla juntos, vivirla y difundirla se completa con vuestro esfuerzo por sostener económicamente esta Iglesia que peregrina en Mérida-Badajoz.

El Día de la Iglesia Diocesana hace que elevemos la mirada por encima de nuestra comunidad parroquial, de nuestro pueblo. Esa Jornada nos presenta a la Iglesia particular, la Iglesia diocesana, que nos vincula a la Iglesia universal.

Recibid mi saludo cordial y mi bendición pastoral.

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