Somos una gran familia contigo

† Jaume Pujol Balcells

Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

En esta Jornada de Germanor os pido dos cosas: rezad para que sepamos administrar adecuadamente los recursos económicos, ayudad en la colecta de este día con generosidad según las posibilidades de cada uno.

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Muy queridos en Cristo Jesús: el domingo 12 de noviembre se celebra la Jornada de Germanor, llamada también el Día de la Iglesia Diocesana. Es una Jornada que se repite todos los años para pedir a los fieles de nuestra archidiócesis la ayuda económica para el sostenimiento de la misma.

Seguramente alguna vez os habréis preguntado: ¿cuáles son los ingresos que tiene nuestra Iglesia diocesana de Tarragona? Las fuentes de financiación de nuestra archidiócesis son fundamentalmente cuatro: vosotros, los fieles, que con vuestras aportaciones cubrís una parte fundamental del presupuesto anual; las aportaciones de las parroquias al Fondo Común Diocesano; el dinero que nos llega de la Conferencia Episcopal Española, fruto de la X que se pone en la Declaración de la Renta (y que, si no se pone, ese dinero queda a disposición del Estado para los fines que determine); y en cuarto lugar el producto de las rentas que producen los bienes que son propiedad de la Iglesia diocesana: os puedo asegurar que no son muchos esos bienes y rinden pocos ingresos al año.

También llega de vez en cuando alguna herencia, poquísimas desde que soy vuestro arzobispo, y algunas subvenciones, también pocas. Y aquí se acaban los ingresos.

¿Y los gastos? Son muchos. Comenzando por pagar cada mes a los sacerdotes que están a vuestro completo servicio, con total generosidad y entrega. Es un sueldo base de poco más de 850 euros. Luego hay que ayudar a pagar las deudas contraídas –los créditos/préstamos– por las obras realizadas en las parroquias y que no pueden pagar totalmente; también los créditos por las obras realizadas por el arzobispado, y que son especialmente las obras realizadas en la catedral, el Centro Tarraconense el Seminario, el palacio episcopal, el Colegio Juan XXIII, la nueva iglesia de Bonavista, etc.

Y después hay que mantener las delegaciones y secretariados que son los instrumentos apostólicos que tiene nuestra archidiócesis, y que no suelen tener ingresos para financiar sus presupuestos. Os señalo las entidades más importantes de nuestra archidiócesis: la residencia sacerdotal, los seminaristas del Seminario Interdiocesano, los museos, el diocesano y el bíblico, el Instituto de Ciencias Religiosas, el personal de la curia episcopal (secretaría, medios de comunicación social, personal de economía, tribunal eclesiástico, personal de limpieza…). No puedo dejar de mencionar Cáritas, que en toda su organización: diocesana, arciprestal y parroquial atiende las necesidades de los más pobres. Desde la archidiócesis se ayuda a través de las colectas extraordinarias para estas finalidades. Y lo que aporta la archidiócesis a la Santa Sede, al Papa, así como para mantener la Conferencia Episcopal Tarraconense y la ayuda a la Conferencia Episcopal Española.

En esta Jornada de Germanor os pido dos cosas: rezad para que sepamos administrar adecuadamente los recursos económicos, ayudad en la colecta de este día con generosidad según las posibilidades de cada uno y no creáis
a los que dicen que la Iglesia es rica, que tiene muchos bienes, porque no es verdad. Los sacerdotes viven sobriamente y os puedo asegurar que lo que se gasta se mira con lupa.

Os pido a los fieles que leáis estas líneas que seáis generosos en el sostenimiento de nuestra Iglesia diocesana de Tarragona, y os doy por anticipado las gracias.

Recibid, con todo mi afecto, mi bendición.

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