Somos una gran familia contigo

† Jesús García Burillo

Queridos diocesanos:

El domingo 12 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Con el lema Somos una gran familia contigo deseamos expresar nuestro profundo agradecimiento por el aporte y la entrega personal de cada uno, que sostiene la Iglesia de todos. Nuestra diócesis de Ávila es una casa de Dios donde habita su familia (LG, n. 6), una casa fundada en la vida fraterna y en la comunión. El Espíritu Santo, que nos ha hecho hijos de Dios por medio del bautismo, anima continuamente nuestra fraternidad que es fermento de su Reino.

El domingo 12 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Con el lema Somos una gran familia contigo deseamos expresar nuestro profundo agradecimiento por el aporte y la entrega personal de cada uno, que sostiene la Iglesia de todos. Nuestra diócesis de Ávila es una casa de Dios donde habita su familia (LG, n. 6), una casa fundada en la vida fraterna y en la comunión. El Espíritu Santo, que nos ha hecho hijos de Dios por medio del bautismo, anima continuamente nuestra fraternidad que es fermento de su Reino.

Formar parte de esta familia que es la Iglesia, nos hace corresponsables los unos de los otros. Tan importante es quien sostiene la Iglesia con su oración y su interés por la marcha de la parroquia, como aquel que colabora económicamente; todos y cada uno sois un bien precioso y necesario, un don de Dios para la Iglesia y el mundo.

El papa Francisco nos ha recordado en su carta encíclica Laudato si’, la responsabilidad que tenemos como cristianos con nuestra casa común –que es el mundo– y cómo debemos cuidarla para que podamos gozar de ella no solo nosotros sino también las generaciones futuras.

Es un gran desafío para el mundo actual relacionar sus raíces humanas con la fraternidad universal, y para un cristiano, por medio del testimonio personal y comunitario, ayudar a todos a tomar conciencia de que unidos como hermanos tenemos futuro. Esto lo podemos lograr siendo casa y escuela de comunión, por nuestra participación diaria en la acción evangelizadora y misionera, caritativa, celebrativa y pastoral de la Iglesia.

Este año 2017 nos alientan en el camino de la fe y en el servicio al hermano, especialmente a los más necesitados, dos acontecimientos importantes: el primero diocesano, el Año Jubilar Teresiano, con la riqueza que la espiritualidad de santa Teresa alienta en la fe; y segundo, la I Jornada Mundial de los Pobres a la que el Papa nos convoca para animarnos a salir, especialmente en el servicio, la atención y el valor de los pobres y necesitados.

¡Somos una gran familia contigo! Y contigo contamos para seguir trabajando por un mundo más fraterno. Muchas gracias por tu colaboración y participación activa en la vida y en las tareas de la Iglesia diocesana, nuestra casa, nuestra familia.

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