Somos una gran familia contigo

† Fidel Herráez Vegas

Queridos hermanos: el Día de la Iglesia Diocesana es una llamada especial a sentirnos unidos en la familia de todos los bautizados que seguimos a Cristo, bajo la guía del Espíritu Santo, hacia el Padre.

Queridos hermanos: el Día de la Iglesia Diocesana es una llamada especial a sentirnos unidos en la familia de todos los bautizados que seguimos a Cristo, bajo la guía del Espíritu Santo, hacia el Padre.

«Somos una gran familia contigo» es el lema que este año, al igual que los dos anteriores, nos quiere ayudar a sentirnos parte activa de nuestra Iglesia en Burgos. El objetivo de esta Jornada es hacernos más conscientes de que vivimos y celebramos la fe en comunidad, unidos todos y en comunión con el papa Francisco, en nuestra familia eclesial diocesana. Porque cada diócesis, en el conjunto de la familia de la Iglesia universal «constituye una Iglesia particular en la que verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica» (Vat. 11, Christus Dominus, n. 11).

«Somos una gran familia». Somos una porción del Pueblo de Dios que formamos una comunidad viva de fieles que se alimenta de la Palabra de Dios y de la eucaristía y que, como discípulos misioneros, tenemos la misión de anunciar el reino de Dios en nuestro mundo. Cada uno, según sus posibilidades, hemos de contribuir a mantener viva la Iglesia diocesana, con la ayuda de la gracia de Dios, que es «quien activa en vosotros el querer y el obrar para realizar su designio de amor» (Flp 2, 13).

«Contigo». Son muchas las tareas que se desarrollan en nuestra diócesis: en la catequesis y celebraciones litúrgicas, en la enseñanza religiosa escolar, en la acción caritativo-social y en la atención a los enfermos, en el testimonio apostólico de los diferentes movimientos, cofradías, hermandades y asociaciones de cristianos seglares. Cada uno aportamos nuestro grano de arena: el obispo, los sacerdotes, los religiosos y religiosas de vida contemplativa y activa, y todos los agentes de pastoral laicos comprometidos en nuestra diócesis. A todos agradezco de corazón vuestro trabajo y generosa entrega.

Nuestra Iglesia, además, quiere estar abierta a toda la sociedad burgalesa para ser fuente de esperanza, estar atenta a las necesidades de cuantos la necesiten y ser sencilla mediadora del amor salvador de Dios. Por eso, tu colaboración en la vida y misión de la Iglesia, por pequeña que parezca, produce frutos abundantes para bien de todos.

Con ocasión del Día de la Iglesia Diocesana os animo a crecer en la conciencia de la importancia de nuestra colaboración responsable para llevar adelante la misión que tiene confiada. Y, particularmente, quiero recordaros que también es muy importante nuestra colaboración económica, porque sin ella nuestra parroquia, nuestra diócesis, no podría desarrollar gran parte de la labor que todos deseamos. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades es un modo de reconocer y agradecer todo lo que recibimos de ella. Deseo que vuestra generosidad y la trasparencia en la administración de los recursos económicos contribuya a una mayor implicación en el sostenimiento, entre todos, de nuestra familia eclesial diocesana.

Con mi abrazo cordial.

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