Somos una gran familia contigo

† Francisco Cases Andreu

Cuando en los tiempos de mi “juventud” como Párroco llegaba esta Jornada decía a los feligreses: ‘Nunca me oís hablar de dinero, nunca pido, pero hoy el tema es éste: lo que vivimos y lo que hacemos juntos, aquí y fuera de aquí, cerca y lejos, lo mantenemos entre todos, es nuestro; se trata de Nuestra Iglesia’. Y ponía con mayúscula el adjetivo posesivo: nuestra aportación económica o de trabajo nos hacía sentir como Nuestra la comunidad en la que vivimos. NUESTRA IGLESIA.

Cuando en los tiempos de mi “juventud” como Párroco llegaba esta Jornada decía a los feligreses: ‘Nunca me oís hablar de dinero, nunca pido, pero hoy el tema es éste: lo que vivimos y lo que hacemos juntos, aquí y fuera de aquí, cerca y lejos, lo mantenemos entre todos, es nuestro; se trata de Nuestra Iglesia’. Y ponía con mayúscula el adjetivo posesivo: nuestra aportación económica o de trabajo nos hacía sentir como Nuestra la comunidad en la que vivimos. NUESTRA IGLESIA.

Y hablando de recuerdos, ahora más cercanos, me traslado a 2014 cuando bajó la Imagen de nuestra Patrona la Virgen del Pino a la Catedral de Santa Ana. Todos los días de su estancia en Las Palmas, por las tardes, las distintas realidades pastorales de la Diócesis fueron protagonizando la participación de los que se acercaban a visitar a la Virgen desde la perspectiva de lo propio de cada una: familia, liturgia, cáritas, juventud, educación, catequesis, vida consagrada, etc. Y el día central, la solemnidad de Pentecostés, se presentó la actividad de la Diócesis en forma de Mercadillo: cada actividad, cada grupo, puso su ‘mostrador’ en un stand en la Plaza en que se exponía a los visitantes que se acercaban lo que cada uno hacía, y se respondía a las preguntas de los interesados y curiosos. El cartel de la Jornada de este año parece hablar de esto. Fue hermoso tocar con las manos, y sentir con el corazón los mil latidos de la vida diocesana. Y de muchos surgían las preguntas: ¿todo esto vive aquí, entre nosotros? ¿todo esto es nuestro? Sí, todo era, todo es nuestro. ¡NUESTRA IGLESIA!

En las páginas que siguen hay un resumen de nuestros números y de nuestra vida. Hay un deber de gratitud al reflejar estos datos. De gratitud a Dios y de gratitud a todos, porque, con poquito o con mucho, todos contribuimos a sentir como nuestra a nuestra Diócesis. ¡NUESTRA IGLESIA!

Y el domingo próximo la Jornada Mundial de los Pobres, con la que respondemos a la iniciativa del Papa Francisco. En verdad no llamaremos nuestra a Nuestra Iglesia sino cuando sepamos ver a los pobres como alguien nuestro.

 

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