Sin ti no hay presente. CONTIGO hay futuro

† Jesús García Burillo

El lema de este año para el Día de la Iglesia Diocesana es: «Sin ti no hay presente, contigo hay futuro». Continúa el espíritu del año anterior: somos una familia. Sí, la Iglesia, nuestra diócesis de Ciudad Rodrigo, es «una familia, una casa de Dios donde habita su familia» (LG, n. 6), por eso nuestra relación se fundamenta en la comunión con Cristo y en la vida fraterna, una fraternidad que es fermento del reino de Dios. 

Formar parte de esta familia, la Iglesia, estrecha entre nosotros los lazos fraternos hasta sentirnos corresponsables unos de otros. Tan importante es quien sostiene la Iglesia con su oración y su interés por la marcha de la parroquia como aquel que colabora implicado en tareas pastorales como económicamente. 

La vida fraterna es un modo de vida que la Iglesia ha adoptado desde su origen y ha ofrecido a la sociedad de todos los tiempos como un gran tesoro. La respuesta a los conflictos sociales, a las disensiones familiares o de cualquier otro tipo, la encontramos en la vida fraterna, en una vida que comparte todo. Esta ha sido la forma de vida apostólica con Jesús, la primitiva forma de vida en Jerusalén, las comunidades monásticas, las comunidades cristianas de todos los tiempos. El fundamento de esta unidad es la fe en Cristo Cabeza, que realiza la comunión de todos con Él y, por medio de Él, acontece la comunión en la Iglesia. 

Un cristiano, por medio de su testimonio de vida y su participación activa en la Iglesia, ayuda a todos a tomar conciencia de que unidos como hermanos tenemos futuro. Esto lo podemos lograr siendo casa y escuela de comunión, por nuestra participación diaria en la acción evangelizadora y misionera, caritativa, celebrativa y pastoral de la Iglesia.

Por eso podemos afirmar con toda garantía que sin ti la Iglesia no tiene presente, porque formas parte vital de la misma: tu vida, tu fe, tu testimonio hace presente a Jesucristo en medio de la sociedad. Y eso es ser Iglesia hoy. Y por eso afirmamos también que contigo la Iglesia y la sociedad sí tienen futuro: porque tu fe y tus obras, tu misión allá donde quiera que te encuentres, constituye la más firme esperanza de que el Evangelio irá adelante y la transformación social se dará en el ámbito en que tú actúes. 

¡Somos una gran familia contigo! Y contigo contamos para seguir trabajando por un mundo más fraterno. ¡Muchas gracias por tu colaboración y participación activa en la vida y en las tareas de la Iglesia diocesana!

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1