Sin ti no hay presente. CONTIGO hay futuro.

† Francisco Cerro Chaves

La jornada del Día de la Iglesia Diocesana nos invita de nuevo este año a profundizar en nuestro compromiso cristiano con el lema «Somos una gran familia contigo». 

Vivamos esta jornada como un punto de reflexión. En nuestra familia, todos somos conscientes del valor del amor y el cariño de nuestros padres, de sus cuidados y sus desvelos, de su tiempo invertido en la educación y desarrollo de los hijos. Así, también los hijos aprenden a amar y entregarse de forma desinteresada y a crecer y madurar. 

Así, como un símil, podemos ver todo lo que nuestra Iglesia es como familia. Pues todos formamos parte de ella desde el momento del bautismo. Somos miembros de la gran familia de los hijos de Dios. 

Cada uno formamos parte de nuestra parroquia y todas ellas, las 162, conforman nuestra diócesis. En nuestras parroquias también hemos recibido la acogida, los sacramentos, la vida de comunidad. Hemos compartido la fe y la vida. La esperanza de la Resurrección y el compromiso activo con el reino de Dios. Debemos participar como en nuestras propias familias aportando lo que somos, lo que sabemos y también lo que tenemos.

Esta Jornada de la Iglesia Diocesana os invito primero a compartir nuestro tiempo y talento. Os animo a pensar en la historia de vuestra parroquia, a conocerla, a quererla y también a contribuir con ella. No solo económicamente, pues es necesario. Sino también con nuestro tiempo y esfuerzo porque como dice el lema de esta jornada: «Sin ti no hay presente, contigo hay futuro». 

Nuestra Iglesia diocesana necesita a todos: seglares, religiosos y religiosas y sacerdotes para llevar a cabo la misión de Dios en nuestro mundo. Como una verdadera familia, donde cada uno tiene que aportar sus dones, donde cada uno tiene su misión en la evangelización, en el anuncio del Mensaje de Jesucristo. Agradezco la labor que realizan en cada parroquia personas anónimas y sencillas, en los equipos de Cáritas, catequesis, limpieza, liturgia, coros, cofradías, etc. 

Segundo, compartir nuestro tesoro. Es necesario que cada uno aporte económicamente lo que pueda. El domingo de la Iglesia diocesana se nos pedirá nuestra aportación en la colecta especial. Para el mes de mayo próximo se nos volverá a recordar que debemos marcar la X en la declaración de la renta. Las cuotas mensuales, trimestrales o anuales son una excelente colaboración. 

Nuestra diócesis, a través de sus parroquias, atiende numerosas realidades: enfermos, inmigrantes, personas con dificultades económicas, 400 mayores en las nueve residencias de la diócesis, el Colegio Diocesano, centros de formación, seminario... Son solo algunos ejemplos de las necesidades que ha de atender la diócesis. 

Por último, os animo también a compartir nuestra oración a rezar por nuestra diócesis. Por los frutos del nuevo plan pastoral 2019-2024 fruto del reciente XIV Sínodo Diocesano. Aquí tenemos los ejes principales de acción para el futuro, un futuro que hemos construido y reflexionado entre todos. Pero sabemos que necesitamos de su ayuda para realizar todos los planes. 

Tiempo, talento, tesoro y oración para que nuestra querida diócesis de Coria Cáceres siga siendo la gran familia de todos y para todos, especialmente con los últimos. 

Con mi afecto y bendición. 

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