Somos una gran familia contigo

† Ginés Ramón García Beltrán

Queridos diocesanos: la Iglesia es una realidad viva y presente. El mandato del Señor: “Id y hacer discípulos de todos los pueblos…”, fue una llamada que interpeló a los primeros apóstoles, pero no solo a ellos, sino a los que a lo largo del tiempo hemos sido bautizados en la fe de los cristianos.

Queridos diocesanos: la Iglesia es una realidad viva y presente. El mandato del Señor: “Id y hacer discípulos de todos los pueblos…”, fue una llamada que interpeló a los primeros apóstoles, pero no solo a ellos, sino a los que a lo largo del tiempo hemos sido bautizados en la fe de los cristianos.

En cada lugar de la tierra existe la Iglesia que camina “entre las dificultades del mundo y los consuelos de Dios”. En cada rincón del mundo hay una comunidad que se reúne en nombre del Señor Jesús para escuchar la Palabra de Dios, celebrar los sacramentos y vivir en la caridad. Son las Iglesias diocesanas extendidas por todo el mundo.

La Iglesia es la familia de los bautizados. Pensar en la Iglesia es pensar en una familia, en mi familia, lugar donde me siento acogido y comprendido. Bien sé que no siempre ocurre así, pero esta es nuestra tarea: hacer que la Iglesia sea un hogar donde todos puedan venir a sentarse en torno a la mesa del Señor y encontrar una verdadera comunidad de hermanos.

Cuando pienso en nuestra Iglesia de Guadix veo la imagen de una familia con una larga y hermosa historia, lo que le ha dado un rostro sereno y hermoso, cargado de sabia experiencia, pero este rostro no es viejo, no es una Iglesia del pasado que nada tenga que decir hoy. Nuestra Iglesia diocesana es una realidad viva y cercana a los hombres y mujeres de nuestra tierra. Es signo de la identidad de nuestro pueblo y motivo de esperanza.

Ser miembros de esta Iglesia es un don, pero también una tarea. Iglesia somos todos, y seremos de verdad una gran familia si contamos con cada uno. En la Iglesia todos somos importantes. Os invito a sentiros Iglesia, a amarla como a nuestra madre que es y a ser piedras vivas en su edificación.

Con mi afecto y bendición.

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