Somos una gran familia contigo

† Julián Ruiz Martorell

Queridos hermanos en el Señor: os deseo gracia y paz. La diócesis de Huesca no es una isla, ni un instrumento burocrático, ni un organismo administrativo, ni una entidad etérea. Está formada por personas creyentes, de diferente cultura y diversas características, pero unidas con el estrecho vínculo del Espíritu Santo que alienta, anima, inspira y acompaña.

Queridos hermanos en el Señor: os deseo gracia y paz. La diócesis de Huesca no es una isla, ni un instrumento burocrático, ni un organismo administrativo, ni una entidad etérea. Está formada por personas creyentes, de diferente cultura y diversas características, pero unidas con el estrecho vínculo del Espíritu Santo que alienta, anima, inspira y acompaña.

El Espíritu Santo nos congrega como familia. Él es el factor de cohesión, el principio de la unidad. Él nos capacita para ser testigos de Jesucristo y para anunciar el Evangelio con nuestras obras y con nuestras palabras, con toda nuestra vida y en todas las circunstancias de cada día.

Entre todos, con la vida, la presencia y la colaboración de todos, formamos una gran familia. Grande por sus posibilidades y capacidades. Grande de corazón. Grande por su entusiasmo y generosidad.

A cada uno de vosotros os decimos: contigo nos sentimos más alegres, más fuertes en la fe, más seguros en la esperanza, más constantes en el amor, más disponibles, más acogedores, más evangelizadores, más misioneros.

Contigo es posible vivir con mayor intensidad. Contigo afrontamos las dificultades con mayor serenidad. Contigo adoramos al Señor; a veces, desde el silencio lleno de gratitud y admiración; en otras ocasiones, cantándole con festiva alabanza.

Contigo la proclamación de la Palabra de Dios se extiende a todos los rincones de la diócesis. Contigo se hace posible la inmensa tarea de acompañar en la catequesis los procesos de iniciación cristiana. Contigo se llevan a cabo las iniciativas, los proyectos y los programas de Cáritas, de Manos Unidas, de Cruz Blanca, de las Conferencias de San Vicente de Paúl, del Centro de Solidaridad Interdiocesano.

Contigo se desarrolla el trabajo de Pastoral de la Salud, de Migraciones, de Pastoral de Infancia y Juventud, de Pastoral Universitaria, de Familia y Vida, de Patrimonio Cultural, de Liturgia, de Pastoral Vocacional, de las delegaciones diocesanas, de los movimientos, asociaciones, cofradías y hermandades. Contigo llegamos a las aulas de los colegios públicos, de los institutos de enseñanza secundaria y de los colegios concertados. Contigo se hace presente, viva y eficaz, la enseñanza religiosa escolar.

Contigo, con cada uno de los sacerdotes, que sois pastores según el corazón del Señor, se avanza con gran generosidad en el ámbito de la evangelización, de las celebraciones litúrgicas y de la acción socio-caritativa.

A cada unas de las personas consagradas también les decimos: contigo, en la sencillez de tu vida, recibimos el testimonio elocuente de un estilo de existencia orientado hacia Dios y al servicio de los demás. La esperanza, que no defrauda, permitirá a la vida consagrada seguir escribiendo una gran historia en el futuro contigo.

Contigo, con vosotros, seglares comprometidos, evangelizadores con Espíritu, testigos misioneros, se vive y se trabaja con mayor corresponsabilidad y participación.

Como Iglesia diocesana, tomamos conciencia de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad y de nuestro compromiso. Para caminar por los senderos de la historia la Iglesia también necesita agentes humanos y recursos materiales. Por eso, recordamos que «somos una gran familia contigo».

Recibid un cordial saludo en el Señor, junto con mi bendición.

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