Somos una gran familia contigo

† Vicente Juan Segura

El Día de la Iglesia Diocesana, que celebraremos este año el domingo día 11 de noviembre, es una buena Jornada para conocer cada vez más nuestra Iglesia diocesana compuesta por las islas de Ibiza y Formentera, ayudarla, colaborando porque nos sentimos miembros efectivos de ella, amarla cada vez más, considerando lo que hace y participando en ello, aumentar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad.

El Día de la Iglesia Diocesana, que celebraremos este año el domingo día 11 de noviembre, es una buena Jornada para conocer cada vez más nuestra Iglesia diocesana compuesta por las islas de Ibiza y Formentera, ayudarla, colaborando porque nos sentimos miembros efectivos de ella, amarla cada vez más, considerando lo que hace y participando en ello, aumentar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad.

Nuestra Iglesia diocesana es una gran comunidad, en la que cada año hay más sacerdotes que sirven, unos nacidos aquí y otros, viendo lo buena que es, venidos de fuera. Aquí se acogen a muchos niños y algunos mayores que reciben el santo bautismo para ingresar así en la Iglesia, se administra a muchos que lo piden el sacramento de la confirmación para que recibiéndolo acojan la ayuda y fuerza que da el Espíritu Santo, se celebra todos los días la santa misa para escuchar la Palabra de Dios y recibir la sagrada comunión, hay muchos sacerdotes que administran el sacramento de la confesión para personarnos las faltas y pecados, se atiende a los enfermos y a muchas parejas que lo piden se les acoge su unidad con el sacramento del matrimonio.

También se reza por los que, acabados sus años de vida en la tierra, celebrando dignamente las misas a favor de los fallecidos.

Así, pues, con lo que cada uno aporta, nuestra Iglesia diocesana es una gran comunidad, es la gran familia de los creyentes, es la familia de los hijos de Dios en Ibiza y Formentera. Está presidida en nombre de Jesús, el Buen Pastor, por el obispo como sucesor de los apóstoles; el obispo es el principio y fundamento de su unidad y el vínculo de comunión con la Iglesia universal.

Por eso, a todos los diocesanos nos urge conocer cada vez más y mejor nuestra diócesis y así amarla más, ya que no se ama lo que no se conoce. A todos los católicos nos urge descubrir nuestra identidad cristiana y nuestra pertenencia a nuestra Iglesia diocesana, y vivirlas con alegría y fidelidad, en privado y en público, de palabra o por obra. Nuestra Iglesia espera de todos sus hijos que nos comprometamos de verdad en su vida, en su misión y en sus actividades. Conocer, amar, sentir y vivir nuestra Iglesia diocesana como algo propio no será posible si no existe, antes de nada, una intensa vivencia personal de la propia fe y vocación en una parroquia o en una comunidad concreta, unidas siempre a la Iglesia diocesana. Porque la vivencia personal de la fe ha de estar centrada en Cristo, pero, a la vez, entroncada, alimentada, celebrada y vivida en el seno de la comunidad de los creyentes, en la Iglesia católica y apostólica, participando y colaborando en su vida de comunión, en su misión y en su mantenimiento económico.

Nuestra Iglesia diocesana necesita de medios económicos para cumplir su misión, para ayudar también a las parroquias. Sin la aportación generosa de todos, nuestra Iglesia no puede atender tantas peticiones que la llegan para seguir ayudando a personas y comunidades, para poder seguir haciendo el bien. Seamos generosos en la colecta de este día. Mil gracias a todos de antemano por lo que, con mis avisos y las predicaciones de los buenos sacerdotes que sirven aquí iréis haciendo siempre y de una forma especial ahora en la colecta de ese Día de la Iglesia Diocesana.

Con mi afecto y bendición.

Artículos Destacados