Sin ti no hay presente. CONTIGO hay futuro.

† Juan José Asenjo Pelegrina

Queridos hermanos y hermanas: el domingo 10 de noviembre celebraremos el Día de la Iglesia Diocesana, en la se nos recuerda que, además de pertenecer a nuestra familia natural, iglesia doméstica que nos transmite la fe, tenemos otra familia, nuestra archidiócesis, seno materno en el que hemos sido engendrados como hijos de Dios y medio que nos une con Jesucristo y nos brinda la gracia santificadora de su Espíritu que actúa en la Palabra de Dios y en los sacramentos. Ella nos permite vivir comunitariamente nuestra fe y nuestro compromiso cristiano.

La primera finalidad de esta jornada es acrecentar nuestra conciencia de familia y de pertenencia a la Iglesia que peregrina en Sevilla. En este domingo hemos de dar gracias a Dios por pertenecer a este pueblo y a esta Iglesia y, sobre todo, hemos de rezar por nuestra archidiócesis, por sus obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, seminaristas y  fieles, para que cada día crezcamos en comunión con el Señor, en fidelidad a las respectivas vocaciones, en unidad y comunión fraterna y en compromiso apostólico y evangelizador. Hemos de pedirle también que nos conceda muchas, santas y generosas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Con ocasión de esta jornada, la archidiócesis de Sevilla quiere renovar su compromiso de servicio a los fieles y a la sociedad sevillana a través de las parroquias, los sacerdotes, la vida consagrada, los catequistas, profesores de religión, los grupos apostólicos, movimientos y hermandades, sin olvidar los seminarios, la curia, las vicarías y delegaciones, Cáritas y otras muchas obras sociales, docentes y caritativas.

Todas estas instituciones, personas y servicios constituyen la estructura necesaria para llevar a cabo la misión salvadora de la Iglesia. Mantener esta estructura exige medios económicos cuantiosos para garantizar los servicios diocesanos, servir a los pobres, construir nuevos templos y restaurar y conservar nuestro ingente patrimonio artístico. Por ello, otra de las finalidades de esta jornada es solicitar la ayuda generosa de los fieles.

Una forma de ayudar a la Iglesia es a través de la declaración de la renta cada año al final de la primavera, asignando el 0,7 % de nuestros impuestos a favor de la Iglesia católica. Otras formas loables son las donaciones directas, en forma de cuotas, suscripciones, donativos, legados o testamentos y siendo generosos en la colecta de este domingo, que tiene como destino la archidiócesis.

Pido a los sacerdotes y religiosos con cura de almas que en esta jornada procuren explicar con sencillez a los fieles la naturaleza de la Iglesia particular, la misión del obispo y de los sacerdotes, la importantísima misión que cumplen los seminarios y el peculiar servicio salvífico y sobrenatural que la diócesis presta a los fieles. Les ruego además que expliquen el lema de la jornada «Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro» y hagan con esmero la colecta.

Dios quiera que esta jornada contribuya a fortalecer nuestra conciencia de familia, a amar con sentimientos de gratitud filial a nuestra archidiócesis, a crecer en actitudes de colaboración con ella, a asumir y aplicar el Plan Pastoral que a todos nos compromete, y a valorar y sentir como algo muy nuestro todo lo diocesano.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

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