Somos una gran familia contigo

† Josep Àngel Saiz Meneses

Un año más me dirijo a todos vosotros en la proximidad del Día de la Iglesia Diocesana para compartir algunas informaciones sobre la riqueza y amplitud de la vida de la Iglesia en el territorio de las comarcas del Vallés Oriental y el Vallés Occidental.

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Un año más me dirijo a todos vosotros en la proximidad del Día de la Iglesia Diocesana para compartir algunas informaciones sobre la riqueza y amplitud de la vida de la Iglesia en el territorio de las comarcas del Vallés Oriental y el Vallés Occidental.

Este verano he tenido ocasión de presidir, por quinta vez, el encuentro de verano de jóvenes. Cerca de doscientos jóvenes de diversas parroquias han peregrinado a Loyola y Javier, han trabajado y reflexionado sobre la vida cristiana y han disfrutado de la convivencia. El año que viene peregrinaremos a Santiago de Compostela. La pastoral juvenil, unida a la pastoral vocacional, es un pilar fundamental en el trabajo diocesano. Fruto de este trabajo se van formando buenos cristianos y ciudadanos responsables, y también los jóvenes van descubriendo su vocación.

Junto a este trabajo, también quiero mencionar la tarea que se realiza desde las escuelas cristianas. Los diferentes centros han organizado actividades de verano para alumnos y para profesores, tanto aquí como en proyectos solidarios en el Tercer Mundo, con una buena participación y una gran experiencia formativa y de compromiso. El trabajo coordinado de las escuelas va dando sus frutos de formación cristiana en muchos alumnos. Una muestra de ello ha sido también la peregrinación que han realizado en Roma más de cien profesores, o los reconocimientos públicos que varios alumnos han tenido por sus trabajos a nivel académico.

Permitidme en tercer lugar que comparta con vosotros el gran trabajo que se hace desde Cáritas diocesana. En este último curso el Observatorio de la Realidad Social de Cáritas ha emitido su primer informe, que pone de manifiesto las dificultades que sufren un buen número de familias en el territorio diocesano para subsistir con sus escasos ingresos. Gracias a la acción de los cerca de dos mil voluntarios, colaboradores y los profesionales se está ayudando a paliar estas situaciones y se ayuda a generar una verdadera cultura de la solidaridad entre todos los cristianos y con los demás ciudadanos.

Junto con estas acciones concretas y este trabajo habría que remarcar la intensa labor que se lleva a término desde las ciento veintiuna parroquias de la diócesis, con sus sacerdotes, desde las delegaciones, movimientos e instituciones eclesiales, con la colaboración también de los religiosos. Y, en definitiva, con la ayuda de todos, cada uno desde su lugar y según sus posibilidades.

Una vez más, pues, agradezco vuestro testimonio cristiano y vuestra colaboración responsable para mantener todas las actividades de las parroquias y la diócesis, e incrementar especialmente la ayuda a los más necesitados.

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