Somos una gran familia contigo

† Enrique Benavent Vidal

Con el lema «Somos una gran familia contigo» nos vuelve a reunir un año más, este en fecha 12 de noviembre, la Jornada de Germanor. Una fiesta importante para concienciar a todos los miembros de la diócesis de Tortosa a darnos cuenta de que por medio de nuestra Iglesia diocesana, de la que formamos parte, nos llega todo el bien que recibimos de la Iglesia: la Palabra, los sacramentos, la formación, la caridad, la comunión...

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Con el lema «Somos una gran familia contigo» nos vuelve a reunir un año más, este en fecha 12 de noviembre, la Jornada de Germanor. Una fiesta importante para concienciar a todos los miembros de la diócesis de Tortosa a darnos cuenta de que por medio de nuestra Iglesia diocesana, de la que formamos parte, nos llega todo el bien que recibimos de la Iglesia: la Palabra, los sacramentos, la formación, la caridad, la comunión...

Es una jornada que nos invita a tomar conciencia y una buena ocasión para que cada uno nos preguntemos: ¿qué signi ca para mí la Iglesia? ¿Qué representa para mí la comunidad diocesana a la que pertenezco y por la que me llegan los sacramentos de Vida y la Palabra que transforma? ¿Qué comporta en mi vida y qué compromiso nace en mí para ayudar y sostener esta Iglesia?

En imagen de san Ireneo de Lyon, a finales del siglo II, la Iglesia es la escalera por la que llegamos al cielo. En ella es Cristo quien predica; quien celebra los sacramentos; quien ayuda a los necesitados; quien se hace solidario de «el gozo y la esperanza, la tristeza y la angustia de los hombres contemporáneos».

Pero este Cristo, vivo y presente en la Iglesia, y de una manera muy concreta en la Iglesia diocesana, ha querido necesitar de nuestra colaboración libre y generosa para continuar predicando la misericordia de nuestro Padre Dios; para continuar dando la salvación que nos ha conseguido en su muerte en cruz y en su resurrección; para continuar haciéndose vivo y presente por la fuerza del Espíritu Santo que habita en los corazones de quienes creen y los transforma en hijos.

Sí, la Jornada de la Iglesia Diocesana es una ocasión para que cada uno de nosotros se dé cuenta de la importancia y necesidad de la Iglesia, y para que respondiendo con corazón agradecido a los dones que recibe por medio de ella, se comprometa a continuar colaborando en el servicio eclesial para que siga realizándose en la tierra la misión encomendada por Cristo a los apóstoles: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio» (Mc 16,15).

Y de todos los compromisos que ya estáis realizando a favor de la diócesis, hoy destacamos uno: su sostenimiento económico. El servicio de la Palabra, de los sacramentos y de la caridad requiere medios humanos y técnicos para llegar a las generaciones actuales con las formas adecuadas y, así, poder cumplir el encargo recibido. Todo esto supone un esfuerzo logístico, estructural y económico por parte de la Iglesia diocesana.

Para recordar y remarcar estas necesidades que posibilitan la misión eclesial se convoca a nivel de todo el estado esta Jornada de Germanor. El sostenimiento del clero; el mantenimiento de los templos parroquiales; la adecuación de espacios para catequesis y encuentros; la conservación y habilitación de las casas abadías; la restauración y promoción del patrimonio artístico y litúrgico de nuestros pueblos –incluso en los más pequeños hay obras extraordinarias nacidas de la fe y para la fe–; y la respuesta a tantas necesidades, gracias a la generosidad de tantos creyentes y también otros que, viendo la tarea de la Iglesia, no dudan al hacer sus aportaciones.

¡Gracias a todos por vuestra generosidad! Que la bendición de nuestro Dios sostenga y ayude vuestras vidas para el bien y el servicio de nuestra sociedad.

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