Somos una gran familia contigo

† Joan-Enric Vives Sicília

Una comunidad cristiana acogedora de los compromisos que se desprenden del Evangelio de Jesús debe tener en la fraternidad y en el compartir una de sus señas distintivas. Somos hermanos de una misma familia, y lo que es de uno debe repercutir en los demás. Por eso la Jornada de “Germanor” o de la Iglesia Diocesana, con la información que recibimos de las cuentas de las comu- nidades y de la diócesis, es un momento importante para la vivencia de nuestra fraternidad eclesial. La Iglesia es una familia de familias, y cada bautizado forma parte de ella, siempre se le tiene presente. Necesitamos el apoyo, también económico, de todos, cada uno según sus posibilidades. Demostraremos que amamos la comunidad, si la sostenemos con nuestros esfuerzos y compromisos, así como también con nuestros bienes. De ahí que sea acertado el lema para la Jornada de la Iglesia Diocesana, Germanor, 2018: «¡Somos una gran familia contigo!». Sin ti, sin cada uno de nosotros, le faltaría algo a nuestra Iglesia.

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Una comunidad cristiana acogedora de los compromisos que se desprenden del Evangelio de Jesús debe tener en la fraternidad y en el compartir una de sus señas distintivas. Somos hermanos de una misma familia, y lo que es de uno debe repercutir en los demás. Por eso la Jornada de “Germanor” o de la Iglesia Diocesana, con la información que recibimos de las cuentas de las comu- nidades y de la diócesis, es un momento importante para la vivencia de nuestra fraternidad eclesial. La Iglesia es una familia de familias, y cada bautizado forma parte de ella, siempre se le tiene presente. Necesitamos el apoyo, también económico, de todos, cada uno según sus posibilidades. Demostraremos que amamos la comunidad, si la sostenemos con nuestros esfuerzos y compromisos, así como también con nuestros bienes. De ahí que sea acertado el lema para la Jornada de la Iglesia Diocesana, Germanor, 2018: «¡Somos una gran familia contigo!». Sin ti, sin cada uno de nosotros, le faltaría algo a nuestra Iglesia.

Tenemos que poder anunciar la gran verdad del amor de Dios, que de forma tan penetrante y profunda nos revela el profeta Jeremías cuando asegura que Dios dice a cada miembro de su pueblo: «Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo. Te construiré y serás reconstruido, pueblo mío» (Jer 31, 3-4). Deberíamos escucharlo como dicho a cada uno de nosotros, dentro del pueblo santo de Dios, que es la Iglesia. Y tenemos la urgencia y el mandato de continuar anunciándolo nosotros, de seguir construyendo, uniendo, reconciliando, enviando, salvando el Pueblo de Dios que es la Iglesia. Y eso depende de Dios, ciertamente, pero en buena medida también depende de nosotros, de ti y de mí. ¿Qué hago yo por la Iglesia? ¿Cómo la ayudo? ¿Qué le aporto?

La Jornada de la Iglesia Diocesana es una llamada a tomar conciencia de que entre todos tenemos que mantener las estructuras eclesiales de las parroquias y la diócesis de Urgell, así como debemos hacer frente a las necesidades de la Iglesia universal, para que respondamos a la voluntad misionera de Jesús y a la acogida comunitaria y familiar que queremos ofrecer a todos, para que nadie se sienta solo o lejos en la Iglesia. Y esto significa acogida material con templos y locales cuidados, con ministros y personas disponibles y justamente retribuidos, con los servicios litúrgicos, catequéticos, caritativos y formativos planificados y que respondan a las nuevas necesidades, y también capacidad de comunicación y de información de la vida de las comunidades, favoreciendo una presencia eclesial pública humilde y cercana, servidora, pero que pueda dar respuesta a todo aquel que nos pida la razón de nuestra esperanza (cf. 1 Pe 3,15).

También esta Jornada de Germanor 2018 es el momento oportuno para agradecer el trabajo generoso de los equipos de economía de las parroquias y de la diócesis. Gracias a todos los que continuáis acordándoos con vuestras ayudas y donativos de la comunidad cristiana, porque la sentís vuestra y porque os descubrís miembros vivos del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Gracias por sostener con la colecta de esta Jornada de Germanor y con las aportaciones al Fondo Común Diocesano las necesidades de los sacerdotes y otros colaboradores de la diócesis, de las delegaciones y otras actividades y servicios. Gracias por ayudar a “vuestra” Iglesia diocesana de Urgell, con la oración y el apoyo espiritual, así como también con el apoyo material, porque también es necesario. ¡Dios os lo pague! Él siempre remunera espléndidamente a sus amigos, como proclama Jesús: «Dad y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros» (Lc 6, 38).

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