La emergencia sanitaria que estamos viviendo estas semanas saca a la luz temores que como humanos tenemos ante la incertidumbre que representa vivir por primera vez una situación semejante. En estas circunstancias es importante mantener la esperanza. La Iglesia mantiene todos sus centros abiertos, especialmente en los que se atiende a los más vulnerables de nuestra sociedad. Hay infinidad de residencias de mayores que sigue cuidando a los que nos han dado la vida. También los centros de acogida a sin hogar o de drogodependientes: congregaciones religiosas, trabajadores, voluntarios, sacerdotes. Todos estamos colaborando en esta difícil situación.

Tenemos especialmente presentes a los capellanes de los hospitales y centros sanitarios, a las religiosas y religiosos que siguen acompañando a mayores y enfermos. Son personas que con su testimonio y su entrega diaria nos aseguran que saldremos de esta difícil situación. No la podíamos imaginar, pero haremos frente a ella juntos. En momentos de dificultad, todos tenemos que colaborar. 

La acción de Cáritas continúa en el reparto de alimentos y apoyo de primera necesidad. En total sintonía con las autoridades, la acción de la Iglesia ha extremado las medidas de seguridad ante la pandemia del coronavirus. Por ejemplo, se cierra telefónicamente la cita de entrega de lo que se necesita y ha cesado la acción de aquellas personas voluntarias especialmente sensibles desde el punto de vista sanitario. Del mismo modo, diferentes grupos y entidades vinculadas a las diócesis y órdenes religiosas siguen prestando servicios de atención a enfermos, centros para personas mayores, atención a mujeres, atención a la infancia, servicios para drogodependientes y personas sin hogar.

Las medidas de seguridad hacen necesaria la colaboración temporal de nuevos voluntarios, os animamos a aquellos que estáis estos días en casa a dedicar un tiempo al cuidado y servicio de los demás en la medida de las posibilidades de cada uno. Si puedes ayudar, contacta con tu parroquia, diócesis o Cáritas local y ellos podrán indicarte cómo puedes hacerlo.

Multitud de sacerdotes están realizando retransmisiones de misa en directo, también existen servicios de atención y escucha a distancia y, también por servicios psicológicos a cargo de las diócesis. Añadido a esto, existen grupos de oración y numerosas iniciativas para vivir la fe desde casa, con retransmisiones 24 horas de distintos espacios de catedrales e iglesias.

Entre todos podemos hacer mucho: desde difundir este artículo en tus redes sociales para que más personas reciban esta información y le llegue a quien lo necesita hasta participar activamente como voluntario en alguna de ellas. Juntos #sumamos.

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