Alcalá de Henares

Hogar para personas sin recursos

En segundo lugar, los participantes de la iniciativa pusieron rumbo a Alcalá de Henares, para visitar un proyecto de acogida a personas sin hogar. «Tenemos, por un lado, el centro de día de atención a las personas sin hogar San Diego y, por el otro, la casa de acogida San Juan Pablo II», explica Patricia Agudo, trabajadora social del proyecto.

San Diego es «el centro neurálgico», con dos trabajadores sociales, un pedagogo –que también hace las veces de educador– y los voluntarios. En él, se trabaja con personas que han sido derivadas a la casa de acogida y también «desde la propia situación de calle-calle», en palabras de Agudo. «Hacemos una intervención individual con cada persona para ver qué objetivos quiere y puede conseguir. Del mismo modo, tenemos actividades y talleres sobre búsqueda de empleo, habilidades sociales y cualquier cosa que pueda repercutir positivamente», agrega.

No conoces la repercusión de estas cosas hasta que las ves en los ojos de otros

Los voluntarios, por su parte, ofrecen apoyo en las duchas, para las coladas o a la hora de poner el desayuno. «Son superimportantes, especialmente con el apoyo emocional a estas personas a las que acompañan. Cada día vienen con problemáticas diferentes, hacen escucha activa y un acompañamiento que los usuarios agradecen muchísimo, porque en su día a día no tienen a nadie que les escuche, les mire y les consuele. Eso ya es muchísimo», detalla la trabajadora social.

La casa de acogida tiene plazas para 17 personas, que pernoctan, se alimentan y asean en sus dependencias. La gran mayoría de usuarios se sienten «muy agradecidos y así nos lo transmiten, porque han tenido una ruptura vital importante y esto es lo que les permite empezar de nuevo otra vez».

En cuanto a los visitantes, «sus caras eran de estupefacción, auténtica sorpresa», revelan los trabajadores. «Los comentarios que nos hicieron fueron muy positivos. Explicar las cosas de primera mano y ver los resultados, escuchar los testimonios de personas que están en fase de recuperación o que ya han salido de esa situación, hace que te replantees tu opinión sobre esa ayuda que se da», añaden. «Para nosotros también tuvo mucho impacto, porque no conoces la repercusión de estas cosas hasta que las ves en los ojos de otros», subraya Agudo.

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